Ya ha llegado el calor y con él los días de playa, piscina, largos paseos por la naturaleza, …, así que en este artículo queremos profundizar y aclarar las dudas que nos vais lanzando últimamente acerca de cómo protegernos del sol de manera natural, cuidando la salud y respetando el medio ambiente.

Protección solar tipo 1

Cómo comentábamos en el post anterior, para realizar tus rutinas diarias como un paseo matutino, ir al trabajo, a comprar, etc. puedes optar por cualquiera de los Aceites Faciales de Oshadhi, siendo el Bronceado de Seda, la Jojoba de Sol y la Jojoba Zanahoria los más recomendados en esta época del año.

Pero, ¿Qué pasa cuando queremos ir a la playa, piscina, montaña…? ¿Qué pasa cuando comienza a subir el índice de U.V. y sentimos con fuerza la intensidad del sol en la piel?. En estos casos la exposición va a ser mayor y más prolongada por lo que necesitaremos una mayor protección, la protección tipo 2.

Dentro de la oferta de protectores solares disponible en el mercado encontramos los protectores o filtros químicos (también mal llamados orgánicos), los protectores o filtros físicos y los protectores o filtros biológicos.

Protección solar tipo 2

Filtros químicos

Son las clásicas cremas que encontramos en grandes superfficies, en el súper, perfumerías o farmacias. Se les conoce con el nombre de filtros químicos u órganicos, aunque esta última acepción puede generar confusiones, ya que son fórmulas creadas con componentes químicos de síntesis principalmente derivados del petróleo. Este tipo de protectores son los más conocidos pero no serían los más indicados por su composición (completamente sintética) y porque no todos absorben los rayos U.V.A., que pueden causar melanoma. Además, estos filtros no permiten la absorción de la «esencial vitamina D» y son nocivos para la salud humana concretamente en el sistema endocrino (cada vez hay más evidencia científica), las plantas y animales y el medio marino. En paises como Hawai están prohibidos.

Los filtros biológicos

Los filtros biológicos, también llamados orgánicos (añadiríamos «realmente» orgánicos), vegetales o botánicos, son preparados naturales que aportan una protección orgánica que nada tiene que ver con las anteriores. Estos filtros no son protectores convencionales como los F.P.S., son agentes antioxidantes muy potentes que luchan contra la acción de los radicales libres y, por lo tanto, contra el fotoenvejecimiento provocado por el sol. En el caso de Oshadhi son 100% puros y naturales y su función es nutrir y proteger la piel, permitiendo la absorción de la vitamina D y los múltiples beneficios que nos aporta el sol. No previenen la absorción de los rayos en nuestra piel pero actúan como filtros transformando la radiación U.V. en calor, bajando así su intensidad.

Filtros físicos

Los filtros físicos o minerales son los que encontramos principalmente en tiendas ecológicas y para-farmacias y son una alternativa a los filtros químicos. Son eficaces contra los rayos U.V.A. y U.V.B., infrarrojos y la luz azul y se componen principalmente de dióxido de titanio y óxido de zinc. Estos filtros actúan como una pantalla espejo, creando una especie de capa blanca que refleja toda la radiación solar. El problema en este caso lo tenemos con el dióxido de titanio, que puede llegar a penetrar en el torrente sanguíneo por vía olfativa al tratarse de una nanopartícula. El oxido de zinc, aunque no protege tanto de toda la radiación, es totalmente seguro y puede ser usado con niños. Estos filtros tampoco permiten la absorción de la «esencial vitamina D» y hay sospechas que estos componentes también pueden contaminar el medio marino.

¿Cuál es nuestra propuesta?

En Oshadhi trabajamos con este último tipo de filtro, los filtros «realmente» orgánicos o biológicos, que podemos obtener con la mezcla de diferentes productos, todos ellos 100% puros y naturales, los principales serían:

Esta mezcla la podemos aplicar en todo el cuerpo incluido el rostro, e ir reaplicando cada vez que la piel nos lo pida (cuando comiences a sentir algo de sequedad), que variará en función de nuestro tipo de piel (fototipo) y además, si es más seca habrá que aplicar más cantidad y repetir con mayor frecuencia. A la hora de aplicarlo no estires el preparado, tienes que aplicar en cualquier caso una buena capa.

La proporción de este preparado lleva un 50% de manteca de karité, 25% de jojoba de sol y 25% de buriti que debemos mezclar en un tarro de cristal vacío y mezclar bien hasta que quede uniforme. No prepares mezclas excesivamente grandes (no más de 30mg), verás que la mezcla cunde muchísimo.

Cuando la piel presenta un fototipo muy clarito o tienes algún tipo de sensibilidad solar, podemos añadir a esta mezcla el Aceite vegetal de calófilo. Para ello tendríamos que retirar un 5% de cada uno de los anteriores y añadir el calófilo al preparado, entonces quedaría un 45% de manteca de karité, un 20% de jojoba de sol, un 20% de buriti y un 15% de calófilo.

Otras recomendaciones importantes

  1. Evitar exponerse al sol en las horas en las que la radiación U.V. sea 6 o superior, e aunque sea bajo cuando notemos que el sol tiene una alta intensidad ya que lo más probable es que terminemos con quemaduras. Deben ser evitadas las horas centrales del día.
  2. La posibilidad de sufrir quemaduras solares aumenta con la altura. Cada 300 metros aumenta en un 4% la posibilidad de eritemas solares.
  3. La latitud también influye. Los rayos del sol no afectan de la misma manera a todo el planeta. Cuanto más cerca del ecuador, mayor es la radiación. Al igual que influye la época del año en la que nos encontremos y la hora del día, cuánto más alto esté el sol, mayor será la radiación.
  4. Las radiaciones se reflejan en diferentes superficies. Tendremos que prestar especial atención al césped de la piscina, la arena de la playa o con el agua e incluso la nieve.
  5. Hay que prestar especial atención a la hora de bañarnos, ya sea en piscina, con los cloros o la arena y la sal se pierden y tendremos que volver a repetir aplicación.

A través de nuestra web puedes adquirir estos tres productos en una PROMOCIÓN ESPECIAL para que puedas preparar la piel para este verano.

Hay profesionales que proponen respetar nuestro tono de piel (fototipo) y no hacer exposición que puedan dañarla o causarle foto-envejecimiento. Si no puedes evitar exponerte al sol en horas intensas, utiliza sombreros y cubre tu cuerpo con ropa. En cuanto puedas, busca la sombra. Nos encanta el truco de la propia sombra, que habla de tomar el sol cuando la proyección de la sombra sea mayor que la altura de la persona. Este consejo es genial.

No obstante, te aconsejamos que amplíes información acerca de la protección y cuidado de la piel en estos dos otros artículos de nuestro blog: