Al igual que con la sola visión de un campo de lavanda, en nuestra mente se produce un inmediato efecto de calma y renovación, así el aceite esencial que se destila de la planta en flor nos ofrece de forma tangible en nuestra piel, esa increíble renovación.

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Botánica e historia de la lavanda

Arbusto típico del paisaje Mediterráneo, se encuentra principalmente en sus regiones más cálidas en tierras alcalinas.

En la antigüedad, ya usado por egipcios y griegos para lavar y perfumar y por los romanos en sus baños comunes, su nombre científico “lavandula angustifolia o lavandula officinalis” que proviene del verbo latino “lavare”, ya nos revela la vocación de esta planta de ayudar a lavar las heridas tanto físicas como emocionales.

Existen muchas variedades de lavanda, alrededor de un centenar: la lavanda fina, el espliego, el cantueso o el lavandín son las más utilizadas en aromaterapia. En este artículo te vamos hablar acerca de la lavanda fina, también conocida como la lavanda verdadera. Ten en cuenta que cada uno de ellos tiene unas propiedades y unas precauciones diferentes a tener en cuenta. Por lo tanto, nuestra elección variará dependiendo de cada caso, por ejemplo niños, embarazadas, personas ancianas…

De aroma dulce que evoca a campo y pureza, es generoso en sus propiedades pues en compañía de otros aceites esenciales potencia sus efectos.

¿Qué tipos de Lavanda encontrarás en Oshadhi?

En Oshadhi vas a encontrarás distintos aceites esenciales extraidos de la familia de las lavandas, todos ellos proceden de fuentes limpias (orgánicas o silvestres), están química y botánicamente definidos, son completos y lo más importante, son auténticos con la garantía de que estás accediendo a una de las mejores calidades en Aromaterapia.

Hoy, te vamos a hablar de los tipos de aceite esencial de lavanda fina highland o de alta montaña que tenemos disponibles en Oshadhi. Otros aceites esenciales como el Cantueso (lavandula stoechas), Lavandín (lavandula hybrida) o Espliego (lavandula angustifolia), tienen una composición bioquímica muy distinta, y por lo tanto sus usos varian consinderablemente.

Otra confusión importante es confundir la Lavanda con el Espliego, no por favor, son totalmente distintos y nunca deben confundirse.

-Aceite esencial de lavanda fina highland de Grecia (lavandula angustifolia): procedente de la destilación lenta al vapor de la planta en flor, se trata del aceite esencial básico de aromaterapia que nosotras siempre vamos a recomendarte como botiquín básico familiar. Su aroma es increiblemente floral, suave, fino y muy delicado. Un viaje sin escalas a los campos púrpuras. Su contenido un alcohol monoterpénico llamado linalool (más del 40% en algunos lotes) nos habla de un excelente calmante y antinflmatorio, ideal para utilizar con niños pequeños, durante el embarazo o con personas mayores, mediante inhalación (diluyendo el aceite esencial en el ambiente) o mediante masaje y con él, tratar problemas de piel o bien un sistema nervioso agitado.

-Aceite Esencial de Lavanda fina highlad de Francia (lavandula agustifolia): nos encontramos con un aceite esencial igual que el anterior, cultivado en la cuenca mediterránea, donde le encanta desarrollarse pero en zonas geográficas distintas, este crece en plena Provenza francesa a más de 800 metros de altitud. Entre su composición contamos con más de un 30% de esteres florales, es decir, unas propiedades magníficas a la hora de reducir la tensión arterial, relajar, reducir la inflamación y la sensación de dolor, como han demostrado distintos estudios clínicos. A lo que le añadimos, entre esta gran sinfonía de componentes bioquímicos, alrededor del 40-50% (dependiendo del lote) de alcoholes monoterpénicos, que aplicamos por sus propiedades antibacterianas ante distintos tipos de bacterias, antidepresivas, anticonvulsivas o antifúngicas. No olvidemos, que la lavanda es uno de los aceites esenciales sobre los que más evidencia cientifica tenemos.

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Siendo el más polivalente de los aceites esenciales, sus principales beneficios los encontramos:

En nuestra piel

Gran antioxidante, protegiéndonos de los radicales libres. Potente renovador y reparador.

Cicatrizante, acelerando el proceso de regeneración de la piel en casos de heridas y úlceras.

Calma y equilibra las pieles grasas, ayudándonos con los problemas de acné.

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En nuestro sistema nervioso y psique

Dos de sus principales componentes: el linalool y el acetato de linalilo son los responsables de su actividad sedante y antiinflamatoria.

Es un hipotensor (baja la tensión arterial), por lo que es un relajante y calmante, de gran ayuda en caso de insomnio. Reequilibrante en caso de estrés y ansiedad. Neuroprotector, está resultando de gran ayuda para casos de Alzheimer.

En nuestro sistema articular, muscular y óseo

Uno de sus componentes principales es el linalool, un antiinflamatorio natural y un verdadero tesoro de la naturaleza que trata en este tipo de casos sin ningún tipo de efecto secundario. Sólo la inhalación del aceite esencial lavanda fina ayuda en caso de dolor agudo como han demostrado varios estudios clínicos.

Sin embargo para contracturas y calambres aplicaremos en masaje aceite de espliego o lavandín cuyos componentes son más específicos en este caso. 

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La calidad debe ser impecable

El aceite esencial de lavanda que usemos, debe ser puro, completo, botánica y bioquímicamente definido, de la más alta calidad, pues de otra manera no podríamos beneficiarnos de todas sus propiedades. Y aquí debemos ser cautelosos pues incluso un test de cromatografía de gases puede resultar poco fiable. Debemos recordar que la mayoría de aceite esencial de lavanda disponible en el mercado no es puro. Nuestro consejo es que acudan a firmas serias y profesionales.

Cuando hablamos de que el aceite esencial de lavanda sea puro, hacemos referencia a que no sea sustituido por lavandín, en parte o en su totalidad, o que se le haya añadido algún componente de forma sintética, como el linalool sintético o acetato de linalilo, para abaratar su coste.

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¿CÓMO PODEMOS UTILIZARLO?

En difusión en el ambiente.

La mejor manera de difundir un aceite esencial en el ambiente, es siempre con un difusor en seco. Donde las propiedades, en este caso, del aceite esencial de lavanda, permanecerán intactas.

En masaje junto con algún aceite vegetal, como el de almendras, sésamo…

Para beneficiarnos de todas las propiedades del aceite esencial de lavanda mediante un masaje corporal, utilizaremos un aceite portador (nuez de macalaña, sésamo, centella…) 1 cuchara sopera (10ml aproximadamente) y añadiremos 3 ó 4 gotas de aceite esencial de lavanda.

Unas gotas en la almohada, para relajar y conciliar el sueño.

Pondremos 2 ó 3 gotas de aceite esencial de lavanda para mejorar nuestro descanso (evitar contacto con ojos y mucosas).

Saquitos de algodón impregnados con unas gotas, para perfumar armarios y cajones.

De 2 ó 3 gotas de aceite esencial de lavanda harán que el interior de nuestros armarios y cajones queden maravillosamente perfumados.

Formula para la piel mixta.

30ml de aloe vera gelaceite de jojoba natural y añadir 5 gotas de aceite esencial de lavanda. Inhalar y masajear con movimientos circulares ascendentes.

Baños aromáticos

Añadir al agua, un puñado de sal, 10 gotas de aceite esencial de lavanda y así obtener todos sus beneficios. La duración del baño de 15 – 20 minutos, será suficiente.

Quizás nos sorprenda encontrarlo también como ingrediente en chocolates y helados, a los que proporciona un toque sutil muy interesante, pero en este caso te aconsejamos que utilices el hidrolato de lavanda.

Aceite esencial de lavanda,
Nos calma, nos renueva, reseteando toda nuestra piel, mostrándola día a día nueva y libre de antiguas marcas.
Elevando nuestro espíritu y nuestra alma hacia el cielo azul, hacia el sol brillante…al infinito.

Y para finalizar un testimonio recién llegado a nuestra sede:

«Pasé el Covid hace unas semanas, con cogestión nasal y fiebre pero sobretodo, con unos tremendos dolores musculares que comenzaron en las piernas siendo ya bastantes dolorosos y que ascendieron hasta la zona de cuello y trapecios donde fueron muy dolorosos. Esta zona se tensó completamente y tocarlos era como tocar una roca. Estos dolores impedían que pudiese dormir bien (añadido a la congestión y la fiebre), no podía tan apenas girar la cabeza y me molestaban tanto si estaba tumbada como en pie. Pilar de Oshadhi me aconsejó que utilizase el aceite esencial de lavanda de Grecia que tenía en casa para las quemaduras y ambientar, es un aroma que me encanta, y que utilizase aceite de cáñamo con base añadiendo 2 gotas de lavanda. La experiencia fue maravillosa, la primera vez que lo apliqué los trapecios se relajaron muchísimo y conseguí dormir algo mejor, pero fue horrible tener que aplicarla porque me dolía hasta la piel de todo el dolor e inflamación que llevaba acumulados. A lo largo del día siguiente, volvieron a cargarse, pero ni de lejos como al principio, volví a repetir y la zona se desinflamó de nuevo.  Otra vez una sensación de alivio importante, despues de esto, he seguido aplicando porque me gusta la sensación y sigo notando tensión, pero mis musculos del cuello se mueven ya con normalidad, puedo girar la cabeza, y lo más importante, me ayuda a descansar por la noche mucho mejor. Realmente en este caso me ha funcionado muy bien, estoy muy satisfecha y he de decir que sorprendida. Kika

Aceites esenciales en tiempos de ansiedad – Dr. Malte Hozzel

Y por último, os dejamos un pequeña reflexión del fundador de Oshadhi Dr. Malte Hozzel.

«La lavanda viene utilizándose desde tiempos inmemoriales. Es gloriosa, pacífica y un consuelo que enfría y relaja. Su aceite esencial es una panacea de amplio espectro, una cura para el corazón, los pulmones y el tracto digestivo. La belleza del aceite esencial de lavanda verdadera puede ser difícilmente igualada».